GOBIERNO DEL PUEBLO
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El Sr. Ollarra el pasado domingo día cuatro publicaba un articulo en Diario de Navarra sobre CANDIDATOS AL PARLAMENTO y como tal, en cuanto encabezo la lista del Partido Carlista EKA, quiero hacer una serie de matizaciones y precisiones por lo que afecta a nuestra candidatura.

Como uno es ya viejo, he de reconocer que siempre me han sorprendido, no las opiniones del Sr. Ollarra, es muy libre de tenerlas, y la suerte, de que no todos disponemos en Navarra, de hacerlas llegar al público cuando quiere y como quiere, sino la prepotencia con que las ha expuesto. No sé si asume que no estamos ya en los tiempos en que Navarra, según un ilustre abogado tudelano, se dividía en tres zonas y una de ellas, era el “URANGUESADO”, y daba sus razones para establecer tal división,

No es cierta la afirmación de que el Partido Carlista quiere incorporar Navarra a Euzkadi, término inventado por Sabino Arana. Mantenemos que Navarra forma parte de Euskalherria, —pueblo vasco—, cuya existencia el propio Sr. Ollarra reconoce en el artículo a que me estoy refiriendo cuando afirma “porque lo somos (vascos) más que ellos. Pero distintos”. Y sostenemos también que, Euskalherria, es una realidad social y cultural, pero no política. Pero aspiramos a que lo sea, (lo fue antes de 1.200), sin mengua de los derechos de cada uno de sus integrantes —ya dice el Sr. Ollarra que somos distintos—, y esa realidad política, relacionada solidariamente con el resto de las Españas. Puede apreciarse que entre lo que proponemos y lo que nos achaca existe diferencia.

Hace un comentario el antiguo Director del Diario de Navarra sobre la coincidencia que podamos tener con otros grupos a los que también vapulea, afirmando “quizá con el mismo Dios, dudosa la Patria y pasando del Rey”. De los demás no voy a juzgar, ellos dirán, pero sobre el Dios, la Patria y el Rey que tales dudas le plantea, quiero decirle al Sr. Ollarra, que en el Archivo General de Navarra obra la declaración de guerra a los franceses de la DIPUTACION DEL REINO DE NAVARRA, firmada en Tudela el 7 de Noviembre de 1808 y llamando a los navarros a derramar hasta la última gota de sangre en defensa de la Religión, del Rey y de la Patria. Éramos un Reino, por tanto con una patria, un Dios mayoritariamente aceptado y un Rey, proclamado por nosotros, los navarros —se hace en esa misma declaración a favor de Fernando III (VII para Castilla)—. Lo que la DIPUTACION DEL REINO DE NAVARRA, representando al pueblo navarro quería decir cuando llamaba a defender a Dios, la Patria y el Rey, era muy claro, por tanto. Faltaban cuatro años para que las Cortes de Cádiz se arrogaran la potestad de convertir a! Reino de Navarra en un Departamento en un Estado centralizado. Lo que defendía la Diputación en 1808 ha venido defendiendo el carlismo, respondiendo en su aplicación a los nuevos planteamientos sociales.

Cuando a la muerte de Fernando III de Navarra y VII de Castilla actúa directamente la Reina Gobernadora, la DIPUTACION DEL REINO DE NAVARRA, procedió de una manera confusa y como reconoce Jaime Ignacio del Burgo “hay que destacar que por vez primera el pueblo navarro se encuentra divorciado de su órgano representativo”. Y poco después dejó de serlo definitivamente al convertir al Reino en provincia.

Insiste el Sr. Ollarra “los que se autodenominan Partido Carlista”. Ignoro si esa “autoproclamación” la refiere a todos los que actualmente actúan en la vida política española, pues la mayoría nacimos a la legalidad al amparo de la Ley de Asociaciones Políticas de 14 de Junio 1976 y algunos pocos después. Para que compruebe nuestro nacimiento a la vida política de la llamada Transición le remito al Registro de Asociaciones Políticas del Ministerio del Interior, donde apreciará, que tras el intento de no legalizarnos del entonces Presidente Sr. Suárez, porque decían que queríamos cambiar las estructuras del Estado e instaurar otra monarquía, aunque no dijéramos fue obligado a hacerlo por el Tribunal Supremo, pero después de las elecciones de 15 de Junio de 1977, a las que no pudimos concurrir. ¿Suena a algo reciente? Pero hay una diferencia clara entre entonces, nadie rechistó, y ahora, que ha habido una protesta bastante generalizada. Así son las cosas. Y si queremos remontamos a antes de la Transición, supongo que el Sr. Ollarra habrá leído “Historia de la guerra Civil y de los Partidos Carlista y Liberal” publicada por Pirala recién terminada la primera guerra carlista en 1840. 0 sea que de autodenominados, nada de nada.

Al autor del artículo que me vengo refiriendo se le hacen los dedos huéspedes, y ve fantasmas por todas partes. El Partido Carlista quiso llevar a la práctica su idea de las Españas y se proclamó Federal y por ello se constituyó el Partido Carlista de Euskalherria,, inscrito en el Registro de Asociaciones Políticas, federado con el resto de Partidos Carlistas constituidos y que se constituyan en el futuro y nadie planteó ningún problema.

Obsesionado por los antiguos “usos”, el que fuera Director de Diario de Navarra se pregunta que ¿a quién pretenderá quitarle votos? refiriéndose al Partido Carlista. Son resabios de la política de la restauración canovista. No pretendemos quitar votos a nadie, porque los votos no son de ningún partido. El voto es, o debe ser, libre (y por tanto conociendo por igual todas las opciones) manifestación de la voluntad del pueblo, que encomienda una tarea, y ante quien se debe responder, pues no confiere ninguna “patente de corso”. Somos conscientes de que esas condiciones no se dan y ese es nuestro mérito, sies que alguno tenemos: luchar dentro de un sistema que se dice democrático con los medios que proporciona que no son, totalmente democráticos. Basta con entrar en la Ley de Financiación de Partidos Políticos, en las deudas milmillonarias con entidades financieras, que pasan a partidas fallidas, que nadie controla. Leyes electorales que no se cumplen (llevamos en campaña meses por los de siempre, amparados por medios de comunicación, y admitido, siempre que no se emplee la palabra sagrada de VOTA) y nada digamos ya de la campaña, en sí, con los espacios públicos desigualmente distribuidos, y de los espacios en la televisión y radio oficiales y el ancha es Castilla de las privadas, etc., etc. Y que quede claro que no es que se perjudique a unos partidos frente a otros, se está coartando la libertad al pueblo al que se le hurta el conocimiento de todas las opciones y por tanto mediatizando su libertad.

Por ultimo, no entiendo el miedo que manifiesta el Sr. Ollarra cuando afirma que desde Vitoria nos nivelarían, como si desde Madrid y desde hace casi siglo y medio no nos hubieren nivelado hasta tasarnos. Y de cómo nos quieren del Ebro para abajo hay muchas muestras y el Sr. Ollarra sabrá que si el llamado Fuero Nuevo de 1973 se tuvo que enviar de prisa y corriendo a Madrid, para que pudiera aprobarlo Franco por Decreto de la Jefatura del Estado, fue para evitar las Cortes, en que estaban representadas todas las Españas y entre ellas Navarra (representada entre otros por un Diputado Foral), pues se tenía la seguridad de que no lo aprobaban. Nos han querido siempre así.

No tenemos por qué tener ningún complejo de inferioridad. El pueblo navarro no es mejor ni peor que otros, y si queremos sabemos hacer las cosas bien. La historia nos dice que nadie nos ha regalado nada, pero con todo, estamos mejor que otros, aun cuando no como querríamos y nos corresponde, y a ese mejor, es al que aspira el Partido Carlista.